Colecho: ¿Es seguro? ¿Qué beneficios aporta?

  • Esta semana quiero hablar sobre un tema controvertido que ha salido en varias conversaciones con personas distintas durante las últimas semanas: el colecho.

¿Qué es el colecho?

El colecho se define como la práctica de compartir la misma cama con el bebé durante las horas de sueño.

Hay todo tipo de opiniones sobre este tema, como suele ser habitual. El primero que suelo escuchar es que es una forma de malcriar a los niños, como tantas otras. Mucha gente piensa que si metes en la cama contigo a un bebé o a un niño no se irá nunca a su propia cama, o a su propia habitación. También los hay que piensan que empeora la relación con la pareja. Nada más lejos de la realidad.

En toda la historia de la humanidad los niños siempre han dormido con sus padres en la misma cama. Es una cuestión sociocultural. En España parece que está mal visto por muchas personas. Sin embargo, en muchos países, como Japón, China o la India, es una práctica habitual. Llega el día en que todos los niños se hacen mayores y pedirán ellos solos ir a su propio cuarto. La decisión de dormir con los hijos debe ser una opción de los padres. Y debe ser respetada. Únicamente hay que seguir una serie de recomendaciones para que la práctica sea segura.

Hay dos tipos de colecho:

-Compartir la misma cama de los padres.

-Tener una cuna «de colecho» pegada a la cama de los padres, como si fuera una prolongación de ésta:

 

¿Es seguro el colecho?

La Asociación Española de Pediatría y la OMS tienen una serie de recomendaciones a la hora de practicar el colecho:

-En lactantes menores de seis meses la forma más segura de dormir es en su cuna, colocado boca arriba, cerca de la cama de los padres.

-Es preferible evitar el colecho en niños prematuros y/o de bajo peso al nacer.

-Uso de mascarilla si alguno de los padres está enfermo.

-Evitar el colecho si los padres sufren obesidad mórbida, fuman, toman medicinas con efecto sedante, drogas o alcohol.

-El colchón no debe ser demasiado blando y las sábanas no deben tener cintas o lazos en los que se pueda enredar el bebé.

¿Qué beneficios tiene el colecho?

-El primer beneficio visible para los padres es que tanto ellos como el bebé descansan mejor. Los padres no tienen que levantarse varias veces en mitad de la noche para comprobar si tiene hambre, se ha destapado, o está bien. En mi caso, hay noches en las que me he levantado más de 10 veces al oír cualquier quejido para comprobar que todo estaba bien.

-El bebé, por su parte, cuando se despierta en la cama, se encuentra más tranquilo. Hay estudios antropológicos que explican la ausencia de insomnio infantil en las culturas en las que se practica el colecho.

-El contacto del bebé con los padres favorece el desarrollo del vínculo afectivo, el bienestar del bebé, el desarrollo neuronal y la capacidad de respuestas adecuadas ante situaciones de estrés.

Reduce el riesgo de que el niño sufra hipoglucemia.

Sincroniza los ciclos de sueño de la madre y el bebé.

-La lactancia materna tiene un efecto protector frente al Síndrome de Muerte Súbita del Lactante y el colecho es una práctica beneficiosa para el mantenimiento de la lactancia materna. El colecho es más frecuente en las familias en las que la madre da lactancia materna que en las que alimentan con lactancia artificial.

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