Lactancia y MIR: ¿es posible conciliar la lactancia y la residencia?

Esta semana vamos a hablar en nuestro blog sobre la conciliación de la lactancia y la residencia (MIR) y si ésta es posible.

Desde que nos quedamos embarazadas nos informamos sobre la lactancia materna. En todos sitios leemos, así como durante las clases de preparación al parto, los beneficios de la lactancia materna y lo importante que es.

Nos alientan a mantenerla todo el tiempo que nos sea posible y está más que demostrado que es mejor para nuestro bebé que la lactancia artificial.

Los beneficios están claros y nosotros somos pro-lactancia materna. Ahora, ¿es posible conciliar la lactancia y la residencia? Yo os voy a hablar de mi experiencia personal.

Primero os informo de los derechos y permisos que tenemos siendo médicas MIR:

El permiso de lactancia cuando eres MIR es igual al de cualquier otra trabajora: 1 hora al día hasta que tu bebé cumpla un año. Esas horas pueden unirse y puedes reincorporarte al trabajo 4 semanas después de tu permiso de maternidad. Yo las agrupé y me incorporé un mes después, porque no veía factible utilizar esa hora al día siendo cirujana. No sé si en otras especialidades sería más sencillo o no.

Las vacaciones son iguales a las de cualquier trabajador, un mes, y las puedes acumular y disfrutar tras el permiso de maternidad. Yo las pedí de ese modo. Creo que unir el permiso de maternidad, el de lactancia y las vacaciones es los más beneficioso para nosotras. Aún así, te incorporas cuando cuando tu bebé tiene seis meses y algo y da muchísima pena dejarlo en la guardería siendo tan pequeño.

Existe un plan de conciliación para los MIR que tienen hijos menores de 12 años. Se puede solicitar:

-Una reducción de jornada por razón de guarda legal: puedes reducir tu jornada laboral a la mitad o un tercio. Lógicamente, con una reducción proporcional del salario. Esta reducción es independiente de las guardias. Puedes tener una reducción de jornada y hacer guardias.

Flexibilidad horaria de hasta una hora al día. Esta flexibilidad puede ser de hasta dos horas al día si tu hijo tiene una discapacidad física, sensorial o psíquica.

Ausentarse del trabajo: tienes derecho a ausentarte del trabajo si es debido a un deber inexcusable relacionado con la conciliación.

Para más información podéis leer esta guía del sindicato médico para MIR de 2018.
Como véis, pasados seis meses nos incorporamos al trabajo y aunque nuestros bebés empiecen con la alimentación complementaria, la leche materna sigue siendo su principal alimento hasta que cumplan el año.
Cómo conciliar la lactancia materna y la residencia
La conciliación no es imposible, os lo aseguro. Sólo hay que tener voluntad y muchas ganas. Como casi todo en esta vida. Aunque todavía nos falta mucho por luchar para tener una conciliación aceptable en nuestro país.
Hay diferentes maneras de organizarse. Yo os voy a dar algunos consejos por si os sirven de ayuda:
-Banco de leche: Las matronas recomiendan hacer un banco de leche previo a la incorporación del trabajo. Es una buena opción. Unas semanas antes de incorporarte puedes empezar a sacarte leche y congelarla.
-Asistir a algún grupo de lactancia materna: si me leéis con asiduidad pensaréis “¡Qué pesada es esta mujer con los grupos de lactancia materna!”. Pero no me canso de escribirlo porque para mí fue muy importante. A veces la lactancia se hace difícil, y más cuando trabajas. Tener un grupo de apoyo te da fuerzas cuando las necesitas.
-Reducir las guardias: Es más fácil conciliar la lactancia materna y el MIR si haces pocas guardias. Y mucho más fácil si no haces ninguna. Pero claro, nuestro sueldo se reduce a la mitad y hay mujeres que no pueden permitírselo o que directamente no quieren ver disminuido su sueldo. Todo es respetable.
Creo que es más fácil la conciliación porque en una guardia de 24 horas tienes que sacarte leche sí o sí más de una vez. Yo me reincorporé y no reduje el número de guardias y algunas veces lo he pasado francamente mal.
En la mayoría de las guardias estás sin parar y a veces resulta difícil tener 40 minutos disponibles para sacarte leche. Yo he estado en quirófanos de 6 horas en los que, añadido al cansancio y el estrés propio de la cirugía, tienes la molestia de unas mamas llenas de leche que parece que van a explotar en cualquier momento. Yo me llevaba el sacaleches a la guardia y me sacaba leche después de comer, antes de dormir y antes del pase de la guardia por la mañana (idealmente). Ha habido ocasiones en las que he estado a las 4 de la mañana sacándome leche porque no he podido hacerlo antes. Lógicamente es cansado y es tiempo que le quitas a las ya de por sí pocas horas que tienes para descansar en la guardia (si es que las tienes). Pero se puede hacer.
Organización horaria: te resultará más fácil sobrellevar la lactancia, sobre todo al principio, si le das de mamar a tu bebé justo antes de irte al trabajo y al mismo salir. Nuestra jornada laboral es de 8 a 15 horas en la mayoría de ocasiones. Al reincorporarte al trabajo, 7 horas pueden parecerte mucho tiempo sin dar el pecho y tal vez necesites un sacaleches. Con el paso del tiempo el cuerpo se acostumbra a este horario y podrás aguantar este tiempo sin problemas.
Por ahora esos son los consejos que se me ocurren para haceros la vida un poco más fácil. Si se os ocurre alguno más ponedlo en los comentarios y lo añadiré.
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