Manual de supervivencia de una mamá MIR

Este post va dedicado a todas las mamis que deciden tener un hijo durante el MIR, a todas las mamás médicas y a las mujeres trabajadoras en general.

A veces tendréis algún compromiso y habrá que cancelarlo en el último momento. Llegaréis tarde a los sitios más veces de las que os gustaría.

Es lo que hay. Somos madres. Tenemos el mayor compromiso de nuestras vidas a nuestro cargo: nuestros hijos.

Habrá planes que organizarán otros residentes a los que no podréis ir (cualquier plan de fiesta nocturna). Se acabaron las discotecas. No os preocupéis. Sobreviviréis. Tendréis otros planes que os compensarán. Os lo prometo.

Ya sabéis que publicamos todos los post los lunes a las 8 de la mañana. Esta semana, entre el trabajo, las guardias, el puente y que tenemos al peque malito por primera vez desde que nació, no ha habido manera.

Manual de supervivencia de una mamá MIR

Gestión del tiempo de una mamá MIR

Mi primer consejo es: cómprate una agenda o apúntalo todo en el móvil y organiza las cosas con mucho tiempo. Siempre vas a necesitar más del que esperabas en un primer momento.

Exprimir cada segundo de cada hora pasa a ser una habilidad fundamental en nuestras vidas. Al principio parece que no tienes tiempo para nada pero hay que aprender a organizarse o nos volvemos locas.

Nunca había valorado tanto como hasta ahora poder disfrutar de 10 minutos en silencio en el sofá tomándome un café, o dormir una siesta, o poder comer con toda la tranquilidad del mundo.

A veces, es necesario ponerse el despertador un rato antes para poder repasarte la técnica quirúrgica de la intervención que tienes ese día o hacerlo a las tantas de la noche cuando has conseguido dormir a tu bebé. Dependiendo del caso es más o menos fácil dormir por las noches.

Descubres que es posible preparar una sesión general y hacer una presentación en cachitos de 10 minutos, con tu bebé en brazos y ensayarla mientras él está en la trona mirándote.

Empiezas a aprovechas cada segundo libre en el trabajo para estudiar los temas que tienes más flojos y para hacer los cursos online acreditados. Estudiar en casa pasa a ser “misión imposible” en ocasiones.

Guardería/madre de día/niñera

Si no tienes familiares que puedan cuidar a tu bebé cuando tu pareja y tú estéis en el trabajo no queda otro remedio. Hay que dejar a tu bebé en la guardería.

Reconozco que yo lo he llevado peor que Francis y que el propio Máximo. Él se queda tan feliz cuando lo dejamos y ha habido veces que ni tenía ganas de venir con nosotros cuando íbamos a recogerlo. Y yo con ganas de llorar cada vez que pienso en él tan pequeñito allí.

Las dificultades vienen cuando se ponen malitos y no los puedes llevar a la guardería. Es lo que nos ha pasado esta semana. Suerte que el horario de Francis es flexible y de momento nos podemos organizar pero ya nos hemos buscado a una niñera para la próxima vez.

¿Es posible conciliar la lactancia con el MIR?

En el mes que llevo trabajando puedo decir orgullosa que ¡sí se puede! 

Sinceramente, yo tenía mis dudas y pensaba que era más que probable que no pudiese conciliar ambas cosas. Sobre todo por las guardias. Menos mal que el cuerpo es sabio y se adapta rápido. Ahora aguanto el turno de 7 horas diario sin problemas y en las guardias me llevo el sacaleches y cuando tengo un momento me saco.

Reconozco que ha habido momentos en los que pensaba que me iban a estallar las tetas. No todo ha sido un camino de rosas. En mi última guardia de fin de semana estuve en quirófano hasta las 4 de la mañana y casi me da algo.  Y no es muy agradable tener que estar con el sacaleches muerta de sueño a las cuatro y media de la mañana, la verdad. Pero creo que merece la pena. Es mi decisión.

Vivir cerca del hospital es una gran ventaja. Francis ha podido traerme a Máximo en todas mis guardias aunque fuese media hora para poder abrazarlo y para darle el pecho. Eso me ha dado la vida tanto anímica como físicamente. A mí no se me vacía el pecho igual con Máximo que con el sacaleches.

Tener un Papi de Primera

Lo dejo para lo último pero es lo más importante para sobrevivir a la maternidad siendo MIR. Tienes que tener un papi de primera. Una una pareja que:

Entienda tu cansancio cuando llegues sin dormir de una guardia. Que coja al peque a la hora de la siesta y se lo lleve a dar una vuelta para que puedas descansar.

-Sea comprensivo y entienda los altibajos emocionales que a veces tiene nuestra profesión. A veces resulta imposible no implicarse con los pacientes y nos llevamos las preocupaciones a casa.

Haga las tareas de casa igual que tú (aunque yo creo que lo mejor es contratar a alguien para que limpie siempre que sea posible)

Haga planes para disfrutar del tiempo que tengáis libre: pasamos muchas horas, muchísimas horas en el hospital. Demasiadas. Muchas noches en las que dormimos fuera de casa. Necesitamos aprovechar el tiempo que tenemos para no sentir que los días se van del hospital a casa y de casa al hospital.

En resumen, tener un Francis en vuestras vidas.

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