¡Máximo ya está aquí! Una llegada accidentada El parto desde el punto de vista de una médica

Después de esta dulce espera ya podemos decir que «¡Máximo ya está aquí! Y como no podía ser de otra manera, su llegada fue bastante accidentada. El síndrome del recomendado es lo que tiene.

Desde que me quedé embarazada he seguido paso a paso las visitas, esperas y todo el proceso como si no fuese miembro del personal sanitario. Me he portado como una paciente “normal” justo para evitarlo. Pero no ha sido posible.

Para quien no sea personal sanitario o trabaje en un hospital/centro de salud, pondré la definición de síndrome del recomendado que da un médico de familia en un artículo publicado en 2015 en Medicina de Familia Andalucía: artículo

“El síndrome del recomendado se define como la aparición de sucesos o complicaciones inexplicables que afectan a las personas que, por razón de fama, posición social, amistad, parentesco o proximidad, son objeto de una atención diferenciada, especial, más personalizada o con gran esmero, respecto a la forma de atención habitual”

En mi caso, el síndrome del recomendado se compuso de una serie de complicaciones que, por suerte, tuvieron un final feliz.

Complicación nº 1: fisura en la bolsa amniótica.

Acudimos al hospital tras dos horas de contracciones regulares con intervalos de 10 minutos. Tal y como habíamos aprendido en las clases de preparación al parto.

Le expliqué a la ginecóloga que estaba manchando desde la noche anterior pero no sabía si era flujo o líquido amniótico.

Para determinar si existe rotura se realiza un examen ginecológico y se toma una muestra. Posteriormente se hace un test con una tira reactiva de pH. También hay test de proteínas específicas que hay en el líquido amniótico. El test tarda dos minutos en decir el resultado.

¿Adivináis cuál fue el mío? Positivo.

Como no se sabía exactamente el momento de la fisura me explicaron que tenían que provocarme el parto con oxitocina y tratarme con antibióticos.

La bolsa amniótica tiene una función protectora. Al romperse, se produce un contacto entre el interior y el exterior, aumentando el riesgo de infecciones para el bebé. A partir de las 12 horas de la rotura hay que tratar con antibiótico y proseguir hasta el nacimiento del bebé. Tras la dosis inicial se va repitiendo la dosis cada 4 horas.

A veces es difícil saber si estás perdiendo líquido amniótico por una fisura en la bolsa. Yo me sentí culpable por no haber acudido antes al hospital. Ante la duda, por aumento de flujo o salida de líquido escaso claro o rosado, os recomiendo ir a urgencias a que os examinen. Es preferible ir y volverse a casa si no es nada, a que pasen muchas horas con una fisura en la bolsa y tener complicaciones infecciosas después.

Complicación nº2: líquido amniótico meconial.

Francis y yo pasamos a una habitación donde me pusieron el antibiótico, el gotero con oxitocina y la monitorización fetal.

La ginecóloga me indicó que iban a romperme la bolsa y cuando lo hicieron el líquido tenía aspecto meconial.

El meconio es el producto de la defecación fetal. El líquido amniótico se puede clasificar mediante inspección visual en claro, o verdoso y verde en el caso de que exista tinción meconial. Se debe reflejar la intensidad de la tinción en leve (+), moderada (++) e intensa (+++). La aparición de meconio indica un trastorno fetal actual  o anterior.

La existencia de un líquido amniótico teñido conlleva, además de la posibilidad de que exista o haya existido una situación de hipoxia fetal, el riesgo de que se produzca un síndrome de aspiración meconial. La aspiración de meconio se puede definir por la presencia de líquido amniótico teñido por debajo de las cuerdas vocales. Desde la tráquea el meconio puede pasar a los pulmones, desarrollándose entonces el síndrome de aspiración meconial. El bebé puede tener al nacimiento desde una insuficiencia respiratoria leve hasta un compromiso grave que determine la muerte.

En función de la intensidad de la tinción el manejo obstétrico será diferente.

Yo tenía una intensidad moderada, por lo que la actitud debía ser expectante en función del monitor fetal.

Complicación nº3: Patrón anormal en el monitor fetal

Dicen que la ignorancia es la felicidad. En algunos casos puede ser verdad. A medida que las contracciones se hacían más regulares con la oxitocina veía que el monitor iba empeorando. La matrona y las ginecólogas entraban cada pocos minutos. Fueron un amor durante todo el proceso. Comenzaron a aparecer patrones anormales en la frecuencia cardíaca fetal sugestivos de hipoxia (deceleraciones dips II).

En ese momento empecé a ponerme nerviosa de verdad. Sabía que tenían que hacerme una prueba para determinar el ph fetal. Consiste en tomar una muestra de sangre del cuero cabelludo del bebé durante el parto y se analiza el pH como indicador de hipoxia.

Los resultados de la muestra de sangre fetal normal son:

  • pH normal: 7.25 a 7.35
  • pH limítrofe: 7.20 a 7.25
  • Un nivel de pH del cuero cabelludo fetal menor a 7.20 se considera anormal.

En general, un pH bajo sugiere que el bebé no tiene suficiente oxígeno. Esto podría indicar que el bebé no está tolerando el parto muy bien y hay que extraer el feto. El test tarda unos pocos minutos.

Las ginecólogas y la matrona, a las que estoy muy agradecida, me decían frases para animarme del tipo: “Ya verás como sale bien” o “Venga, un pH de 7,26”.

Avisaron a quirófano para que se prepararan para una cesárea urgente.

Cuando salió un resultado normal me quedé algo más tranquila pero a la hora siguiente tuvieron que repetirlo y el resultado fue de 7.22.

Estaba con una dilatación de un reborde anterior de 9-10 cm.

Las ginecólogas decidieron probar un parto instrumentalizado con la esperanza de evitar la cesárea.

Complicación nº4: Parto instrumentalizado

Máximo tenía que venir al mundo y tenía que venir pronto sí o sí. Me llevaron muy rápido al paritorio y lo prepararon todo.

Tipos de partos intrumentalizados:

Parto instrumental con fórceps: agarran la cabeza del feto por los laterales. De esta forma, le ayuda a girar y a salir. Se recurre a ellos cuando el bebé coloca mal la cabeza en el último tramo del parto, en el canal del parto, o si se trata de un bebé muy grande y le cuesta salir del todo.

Parto instrumental con espátulas: son similares a los fórceps pero no van enlazadas entre sí. Su función es hacer palanca para que el bebé deslice y salga. Usan la pelvis de la mamá como punto de apoyo. De este modo, no necesitan agarrar la cabeza del feto a diferencia de los fórceps.

-Parto con ventosas: Las ventosas son instrumentos en forma de uve que se introducen en la vagina y sobre la cabeza del bebé. Se conecta a una bomba que hace vacío y se acciona en cada contracción.

Máximo llegó al mundo gracias a dos ginecólogas con mucha experiencia, las ventosas, una matrona que se subió sobre mi barriga y presionaba con todas sus fuerzas para empujarlo hacia abajo, y yo empujando también con todas mis fuerzas con cada contracción.

Los minutos que pasé en ese paritorio se hicieron eternos.

Complicación nº5: Depresión neonatal con dos vueltas de cordón

Cuando sacaron a Máximo y se lo dieron al pediatra tenía dos vueltas de cordón muy apretadas al cuello. Las ginecólogas tuvieron que cortarlas porque no podían desliarlas con las manos. No lloraba y estaba muy pálido. Tuvieron que aspirarle el meconio de orofaringe y glotis. Tardó dos minutos en reaccionar y llorar un poco.

Los dos minutos más largos de mi vida.

Después se lo llevaron en la incubadora a la unidad de neonatos y no pudimos verlo ni tocarlo.

Finalmente, tras un día en neonatos en la incubadora por depresión respiratoria, le dieron el alta a la planta de ginecología y pudimos estar con él.

Francis y yo hemos tenido un bebé perfecto y no podemos ser más felices. ¡Máximo ya está aquí!

Ahora nos toca adaptarnos a nuestra nueva vida siendo Papis de Primera. Contamos con vuestro apoyo y consejos.

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12 comentarios sobre “¡Máximo ya está aquí! Una llegada accidentada

  • el 26/03/2018 a las 09:55
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    Jooo…Rocío…el relato de tu parto me ha emocionado. Tuviste mucha suerte, así como Máximo.
    Nos vemos pronto. Un abrazo muy muy grande

    Respuesta
    • el 27/03/2018 a las 22:07
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      Gracias, Carmen. Sí que tuvimos mucha suerte. ¡Un abrazo para ti también!

  • el 26/03/2018 a las 19:00
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    Qué mala suerte Roci, menos mal que al final todo quedó en un susto!!
    Lo he paso mal leyéndolo así que no me imagino lo que sentirías tú y Francis estando allí presente, y más siendo médica qué entendías lo que pasaba perfectamente.
    A partir de ahora todo positivo. Máximo es precioso!!! 🙂

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    • el 27/03/2018 a las 22:08
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      Gracias, Sara. ¡Sí que es muy guapo, pero yo no soy objetiva con mi amor de madre! ¡Un abrazo!

  • el 26/03/2018 a las 20:11
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    Me he emocionado un montón por la forma en cómo lo has contado. Al final todo perfecto y muy contentos, es un niño precioso. Ahora a empezar una nueva vida. Muchísimos besos para los tres.

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    • el 27/03/2018 a las 22:09
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      Me alegra que te hayas emocionado con el relato. Ahora, como dices, a adaptarnos a una nueva vida de papis. ¡Otro beso para ti!

  • el 26/03/2018 a las 22:26
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    Máximo es un luchador ya ha demostrado lo especial que es….
    Lo adoro

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    • el 27/03/2018 a las 22:09
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      ¡Sí que ha luchado desde el minuto uno de vida, la verdad! 🙂 un abrazo.

  • el 27/03/2018 a las 17:03
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    Rocio vaya una campeona!!! a pesar de todas las complicaciones y el dia de espera para tener a maximo con vosotros esta perfecto!!! me alegro muchísimo, espero que con tanto trasteo te hayan puesto una epidural…. al leer tu historia he sufrido contigo, y de revivir mi parto

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    • el 27/03/2018 a las 22:11
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      Gracias, Pily. Me pusieron la epidural, sí. ¡Menos mal! Si no habría sido todo mucho peor. ¡Un abrazo muy grande!

  • el 30/03/2018 a las 14:14
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    Jope Ro, se me siguen poniendo los pelos de punta… Menos mal que vosotros dos sois peleones y por lo visto eso se hereda 💪

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    • el 01/04/2018 a las 17:16
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      Gracias, Euge. Sí, Máximo ha sido un peleón desde sus inicios. 🙂 Un besote

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